Después de mis vacaciones en Escocia y de superar con éxito mi primer día de trabajo, he decidido hacer algo para quitarme todo el estress acumulado y voy a dedicar el próximo fin de semana a mí misma. Sí, ya sé que tengo una boda, pero como tampoco es plan de estar todo el fin de semana yo sola porque al final terminaría aburriéndome, pues puedo hacer un poco de todo.
Hay gente que conoce mi pasión por todo lo que esté relacionado de alguna manera con el agua: el océano, un río, un lago, un pantano, una piscina o una bañera, pero también hay gente que no tiene ni idea de esto. Pues bien, para mí el agua es un elemento que me hace sentir bien conmigo misma. Si estoy nerviosa me relaja; si estoy triste me ayuda a ver las cosas de otra manera; si estoy preocupada me ayuda a olvidarme de todo. En definitiva,
el agua me hace feliz.
También hay gente que sabe y gente que no sabe sobre mi vida privada, así que para los que no me conocéis sólo os hace falta saber, para seguir el hilo de este post, que soy soltera.
Soy una de los muchos impares en un mundo de pares.
Este fin de semana tengo la boda de una de mis mejores amigas. Se casa mi compañera Cristina, una niña que conocí hace unos años en la
agencia de marketing y que después de varios años continúa estando en el
top ten de la gente que no puedo dejar de ver. Tengo muchas ganas de ir a la boda, la verdad, aunque hasta hace poco estaba bastante cagada.
Yo, impar en un mundo de pares, iba a asistir a una boda en Albacete y no conocía a nadie más que a la novia. Bien ¿no? Al final Carmen, mi otra compañera de agencia con la que tengo trato después de tanto tiempo, me confirmó su asistencia y la de su chico. Bien. Me dará un poco de valor a la hora de llegar a la boda tener a alguien con quien hablar. Sin embargo me he dado cuenta de que aunque acompañada, también pasaré algo de tiempo sola, y es ese tiempo el que aprovecharé para relajarme y olvidarme de todo.
Mi idea consiste, ni más ni menos, en aprovechar mis momentos de soledad para no hacer nada y descansar. Leer tranquilamente en la cama antes de acostarme, pensar (o no) en lo que es mi vida y, lo
más mejor, meterme en una bañera con agua caliente y echar una de estas dentro

Dicen que estas bombas de baño son relajantes y bla bla bla. Puede que sea verdad, no lo sé. Yo por lo pronto la he comprado por hacer algo distinto, pero he de confesar que soy bastante escéptica en cuanto a los resultados.
Eso, por supuesto, si tengo bañera en el hotel, claro...
Foto: Lush