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sábado, 24 de marzo de 2012

¿Con cuántos ejemplares de lo que sea se comienza una colección?

Porque claro hace muchos años se me ocurrió decir que no coleccionaba nada y mi hermana muy rápidamente dijo:

-¿¡Cómo que no!? Y los folletos de trajes de novia que tienes en casa, ¿qué es?

Pues era verdad. No lo consideraba ni colección ni nada. Simplemente me gustaba ver los trajes de novia (desde ya dejo claro que casarme no es mi ilusión ni mi meta en la vida) El problema llegó porque después me daba pena tirar los folletos y por eso empecé a dejarles un hueco en el armario. Realmente estaba haciendo una colección... Y yo, sin saberlo...

El otro día hablando con mis hermanas y mis cuñados salió el tema de Toy Story, no recuerdo bien cómo ni porqué. El caso es que comenté que quería el cubo de soldaditos de la peli porque me encantan

-bueno, y el perro y el dinosarurio... Realmente quiero todos los personajes.

Dijeron que sería un buen regalo de cumpleaños y la cosa no fue más allá.

El lunes pasado fui con Sandra y con Iker a dar una vuelta a la Vaguada (centro comercial que está al lado de mi casa) y fuimos directamente a la tienda Disney. Y ¿a que no sabéis qué juguetes estaban en oferta? ¡BINGO! Buzz, Woody, Slinky (el perro) y los soldados... Sandra fue directamente a por ellos y yo empecé a temerme lo peor. ¿Cómo le podía explicar a mi madre que volviamos a casa con un nuevo miembro después de cómo se lo tomó cuando llegaron Buzz y Woody?

Yo insistí en que no lo comprara, pero era su dinero Disney y con él podía hacer lo que quisiera. Además si tu hermana mayor te dice que te lo tienes que quedar, pues te lo quedas y punto. No hay más pelea...

Así que nada, os dejo una fotillo del nuevo miembro de la familia para que veais qué mono es


Y ahora vuelvo a la pregunta que da nombre al post. ¿Con cuántos ejemplares de lo que sea se comienza una colección? Porque yo ya tengo tres muñecos de Toy Story en casa, y además tengo intención de hacerme con más...

Foto de familia

¿Estoy coleccionando juguetes? Yo creo que sí, que a partir de ahora podré decir que hago colección de muñecos de Toy Story... y de folletos de trajes de novia.

viernes, 9 de marzo de 2012

¡Qué trágico! ¿no?

Ella se lo pierde.

Es una frase de consuelo como cualquier otra, que sí, vale, consuela, pero nunca hasta ahora la había visto desde el punto de vista de ser yo, ella.

La gente por lo general sólo tiene una versión de la historia cuando un corazón se rompe. La versión de nuestro amigo o amiga o incluso la nuestra propia. Bueno, la nuestra no siempre. Es posible tener también la versión de la otra persona cuando se trata de nuestro propio corazón roto. La gente no es tan insensible como para no dar una respuesta aunque sea negativa. Creo.

Enamorarse no es tarea fácil para mí, para el resto del mundo no sé. Hay gente que encuentra a su media naranja en su primer amor y hay quien prueba muchos antes de decidirse. También hay quien no se enamora o… que lo hace y no es correspondido, ¡qué trágico! ¿no? Como digo, el amor no es un deporte fácil, requiere de mucha puntería para hacerlo de alguien que te corresponde de la misma manera.

Yo soy la primera que piensa de esa manera y que ha dicho esa frase a alguien. Me la he dicho incluso a mí misma (aunque en este caso me convence menos) Él se lo pierde. Pero no, no es verdad. Él está haciendo lo que quiere. Soy yo la que está jodida porque no puedo estar con él mientras él está tan feliz. Soy yo la que se lo pierde…

Pero hay veces que es cierto. En este caso concreto yo me lo pierdo, porque no nos engañemos, este es mi blog y en mi blog se habla de mí, pero ¿qué le puedo hacer yo si se enamora de mí un niño encantador que lo único que quiere es hacerme feliz? ¿Estoy obligada a quererle igual que él me quiere a mí sólo porque lo que él siente es maravilloso y precioso? No sabéis lo que habría dado por sentir lo mismo por él, dejar que me quisiera cada día más, con toda su alma, y corresponderle de la misma manera, pero esto no funciona así. Uno no elige de quién se enamora. ¡Ojalá! Porque sé que sería mucho más feliz eligiendo de quien enamorarme que no correspondida. Y ojalá pudiera enseñar a todo el mundo lo que ha escrito de mí en su blog porque os aseguro que es realmente precioso, pero no me corresponde a mí hacer algo así. Se ha mantenido en el anonimato mucho tiempo como para que llegue yo ahora a enseñárselo a todo el mundo. Además en el fondo soy una romántica y una egoísta y no quiero compartir algo tan personal.

Imagino que mientras leéis esto seguramente estáis pensando que soy idiota, yo os aseguro que lo estoy pensando mientras lo escribo. Rechazar a una persona que sabes que lo daría todo por verte feliz no es tarea fácil y odio saber que le he hecho daño a pesar de haber sido sincera tanto con él como conmigo.

Pero ¡oye! no todo van a ser historias tristes y de desamor, porque lo que un día vemos como un jardín seco y sin vida al siguiente puede ser un edén lleno de flores de todos los colores, con árboles frutales llenos hasta decir basta de jugosas frutas y hasta con un lago con embarcadero incluido, y esto es, precisamente, lo que le ha ocurrido a quien en su día me ascendió a princesa y me hizo protagonista de sus sueños: que ha encontrado a quien coronar directamente reina de ese sueño que es ahora su vida, quedándome yo como cualquier otra plebeya. Realmente es como tenía que ser, y sé que lo que yo me perdí lo está saboreando otra chica. Y me alegro. No sabéis como me alegro por los dos. De todo corazón.

Sin embargo no puedo acabar la historia con el final feliz que acabáis de leer. Sigo quedando yo, protagonista del blog como ya hemos dicho anteriormente, y siguen quedando los corazones rotos, que es de lo que va esta entrada, porque yo no di la oportunidad a quien me quería por tener el corazón insensible. Ya no digo roto, porque roto lleva mucho tiempo, digo insensible porque de un tiempo a esta parte no me permite sentir nada por nadie. Ni siquiera la persona que me roba el pensamiento provoca en mí ya que mi pulso se acelere al verle o al pensar en él. ¡Qué trágico! ¿No? Casi preferiría tener el corazón roto y seguir pensando que él se lo pierde…