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viernes, 9 de abril de 2010

Las cuatro torres

Todos los días cuando vuelvo a casa andando desde el trabajo paso al lado de las cuatro torres de la ciudad deportiva del Real Madrid. Al principio me quedaba embobada mirándolas, pero con el tiempo me he ido acostumbrando a ellas y he dejado de prestarlas tanta atención. Con eso no quiero decir que no vea, de vez en cuando, algo especial digno de dedicarle unos momentos.

Muchas veces cuando voy andando por la calle me doy cuenta de que llevo un buen rato mirando al suelo y siempre me digo a mí misma: “Pero Fani, mantén la cabeza alta que te estás perdiendo muchas cosas”. Sin embargo hay veces que mirar al suelo no es tan malo y te encuentras con imágenes como estas:


Otras veces llevas la cabeza alta y las vas viendo acercarse lentamente, tan lentamente como tus pies se van moviendo en su dirección a pesar de que estos se muevan rápido, y te das cuenta de que podrías estar años sacando fotos completamente distintas cada día, gracias a los diferentes tonos de luz que las alcanzan.

Pero no sólo las torres en sí me parecen bonitas y dignas de admirar. Sus zonas comunes, con jardines, fuentes y luces de colores, no tienen nada que envidiarlas. Hace unos días cuando volvía a casa vi al sol moribundo traspasar el agua de las fuentes con su rayos anaranjados. Dejé la bolsa de la comida en el suelo, me agaché en el suelo hasta casi sentarme en él y traté de inmortalizar el momento con la cámara del móvil. He visto a gente hacerlo más veces, ven algo que les gusta y dejan de hacer lo que sea para sacar la foto, y nunca me parece raro. Pero mucho me temo que no todo el mundo piensa igual, porque la cara del viejecillo que había sentado en un banco al ver a una chica joven vestida con traje, pararse en seco en mitad de la calle, ver el espectáculo, seguir andando, volver a pararse en seco, volver sobre sus pasos, acercarse a una fuente, agacharse a su lado, sacar un móvil del bolso y hacer una foto al agua, me lo dijo todo. Creo que a veces soy un poco rara.

La semana pasada me enteré de que una amiga mía tenía un blog sobre Madrid y hasta hoy no ha querido enviarme el link para que pudiera verlo. No he leído todo aún, pero lo que he leído me ha encantado. Por ahora os recomiendo el post Aprendiz de Coco Chanel. Por cierto su blog se llama La Emperatriz de Lavapiés y podéis encontrarlo en mi lista de links.

9 comentarios:

Carlos dijo...

Hombre, un poco rara si que eres!!!
Nah, ahora en serio, ya leiste que yo tb me considero raro por hacer cosas de estas.

Lo mejor de todo es que lo digas, públicamente. No se tú pero mi caso es que yo me pasé unos 25 años haciendo lo que se considera normal, sólo por no ser calificado de raro, pero hace un tiempo me propuse no esconder nada, ser sincero primero conmigo y luego con el resto, estas locuras significaron mi "salida del armario" en cuanto a las rarezas que comentas. ¿Por qué nos acompleja tanto q nos llamen raros? (en general, a todo el mundo)

Benditas rarezas que nos hacen a todos diferentes, y por tanto, ¡ÚNICOS!

// Un raro


Así que ánimo con esas rarezas,

Carlos dijo...

La última linea del anterior comentario se me escapó, pensé que la había borrado ... pero no quita que te anime jeje

Narayani dijo...

Jajaja, ok. A mí también me pasa eso algunas veces.

Ya por curiosidad... cuántos años tienes? Dices que has pasado 25 años haciendo lo que se suponía que tenías que hacer (imagino que tus primeros 25 años) Yo tengo 28 y aún no soy capaz de hacer todo, todo lo que quiero... vamos poco a poco :-)

Ánimo tú también con tus rarezas :-p

la emperatriz de lavapiés dijo...

Estas fotografías me gustan mucho, pero sigo pensando que las cuatro torres son obra del demonio. Me recuerdan a Mordor, no digo más.

Carlos dijo...

Narayani, tengo 30 añitos (o añazos, depende quien lo mire jeje).

Las torres impresionan incluso desde lejos, desde fuera de la ciudad destacan una barbaridad. En semana santa hice algunas, a ver si las subo :D

Narayani dijo...

Carlos: Me vas a hacer la competencia!!?? Tienes razón en lo de que ya hiciste un post diciendo que eras raro... no lo recordé hasta que lo mencionaste. Me he convertido en una copiota :´-(

Yo todavía estoy en la veintena (cerca de abandonarla ya, pero aún dentro), así que son 30 añazos para mí :-p

Emperatriz de Lavapiés, no veo en qué te puede recordar a Mordor sino es porque allí también había una torre :-D A mí la verdad es que me gustan mucho y espero que hagan más edificios de este estilo en Madrid de aquí a un tiempo... Sorry

Carlos dijo...

No te hago la competencia mujer, cogerlas en un charco es muy complicado, y si vas con traje, ¡más!

A mi tampoco me parecen feas, lo que no me gustaría es que las hicieran en el campo/monte/playa/cualquiersitioqnoseaciudad ...

Pilar Alberdi dijo...

Enhorabuena por esta nota, sincera, espontánea, preciosa. Y qué fotos tan maravillosas.
Gracias por compartirlas. Te soy sincera: a mí las torres nunca me parecieron hermosa... Hasta hoy.
Un abrazo.

Narayani dijo...

Pilar, qué bien verte por aquí :-)

Me alegro de que haya conseguido que te gusten un poquito. A mí me gusta el aire que le dan a la ciudad, creo que la mejora, si es que eso es posible ;-)

Un beso!