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domingo, 21 de noviembre de 2010

Egipto Mágico - Día 1

Día 1 - Viernes, 12 de noviembre de 2010

Me levanto a las 6:45, lo que significan 15 minutos más de sueño que si fuera a ir a trabajar. El avión sale a las 11:25, pero mis compañeros de viaje se han empeñado en salir tres horas antes de casa. Pues nada, ¡qué se le va a hacer!. Sandra, Javi (Potter) y Ana suben a casa mientras termino de desayunar. Cierro la maleta con las últimas cosas pendientes dentro y bajamos al coche. Javi aparece en la calle y Santi un poco después por las escaleras que dan a nuestro aparcamiento. Llegamos al aeropuerto, nos presentamos en el mostrador y nos dan los billetes de avión para los tres vuelos que vamos a realizar durante la semana de viaje junto con el itinerario y una mini guía de Egipto.

Facturamos, pasamos el control de la policía y nos sentamos a esperar. Lo único bueno que tiene haber madrugado tanto es que por fin podemos hablar del viaje a Egipto. Llevamos semanas sin coincidir todos juntos y aprovechamos para organizar el plan de viaje. Apuntamos números de teléfono de distintos taxistas "de confianza" de El Cairo y también el de un taxista que nos lleve a Abú Simbel al día siguiente. Se puede ir con excursión organizada pero es mucho más caro. Al final, después de una hora de charla no decidimos gran cosa y quedamos en que cuando lleguemos a Egipto veremos qué hacemos.

Tenemos un vuelo muy bueno hasta Aswan, a donde llegamos completamente de noche. Allí nos está esperando el representante de la agencia que nos ayuda con los visados. Pasamos sin problemas por el control de policía y yo consigo mi primer sello en mi pasaporte. Espero que no sea el último.

Una vez fuera del aeropuerto, subimos a un autobús en el que nos está esperando un guía que nos explica las excursiones que podemos hacer esos días y que nos dice qué frases no quiere oír durante las excursiones. A saber, "Qué sueño", "Qué calor", "Quiero echarme la siesta" y "Estoy cansado". Cuando llegamos a nuestro barco nos deja en manos de Aiman, nuestro guía para los próximos días.

Antes de ir a nuestros camarotes vamos al bar con Aiman para que nos explique todo con más detalle. Ahí conocemos a Mara y a Silvia, dos niñas de Málaga con las que pasaremos momentos muy divertidos. El barco nos invita a una bebida típica (¿¡Cómo es posible que ya me haya olvidado de su nombre!?) y Aiman nos pregunta si queremos la excursión de Abú Simbel del día siguiente. Tenemos que pensarlo (más que nada queremos intentarlo por nuestra cuenta para no pagar el dineral que cuesta la excursión organizada) y quedamos en decírselo a la hora de la cena. Cada uno va a su camarote para dejar las cosas y en unos minutos nos reunimos de nuevo en la recepción del barco. Salimos los seis con la idea de buscar un hotel donde contratar el viaje más barato pero el tiempo se nos echa encima y decidimos que nos cobren el plus de pardillo en esta excursión (así es como llamamos a los gastos imprevistos en los viajes que hemos organizado otras veces. Por un lado o por otro siempre lo pagamos).

Después de la cena en el buffet del barco volvemos al bar para pagar la excursión. Mara y Silvia ya lo han cogido también así que las veremos también mañana. Se despiden de nosotros hasta dentro de unas horas y nosotros subimos a la cubierta para ver Aswan de noche desde el Nilo.

Santi, Javi y yo decidimos que es pronto para irse a la cama y nos vamos a pasear por el mercado de Aswan. Es el primer contacto directo con los egipcios y estamos encantados. Todo nos llama la atención a nosotros y a todos llamamos la atención nosotros, en especial una servidora. Hombres y mujeres no se cortan a la hora de mirar mis ojos azules, mi camiseta "escotada" y mi pelo (más claro que el suyo). Entramos en el mercado donde hay todo tipo de productos y donde nos ofrecen todo lo que tienen. Rechazamos todo con una sonrisa y deshacemos el camino andado para volver al barco. Son las 23:00 horas o quizás un poco más tarde y a la 1:45 nos tenemos que levantar para ir a Abú Simbel.

Santi que es el más arriesgado se lava los dientes con el agua del grifo; yo, que quiero evitar enfermedades lo hago con agua mineral. Nos metemos en la cama y tratamos de dormir un rato.

2 comentarios:

Javi dijo...

la bebida se llama "Té de hibisco"

Narayani dijo...

Ese nombre era cuando lo tomabas caliente, pero creo que frío tenía otro... Bueno, da igual. Era té de hibiscos frío, jeje.