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miércoles, 2 de marzo de 2011

Día de chicas

Hacía mucho tiempo que no nos dedicábamos un día para estar juntas; como en los viejos tiempos. Los trabajos, las casas, los novios y, en difinitiva la vida, nos ha ido quitando el tiempo que antes utilizábamos para nosotras solas. Para salir a cenar, a bailar, a ligar, a ver una película al cine o simplemente a comer una bolsa de pipas en el banco "de abajo".

Por eso este año, cuando se acercó la fecha del cumpleaños de Yrene, decidimos hacerle un regalo que pudiera disfrutar ella pero, que al mismo tiempo, puediéramos disfrutar también nosotras. Y al final decidimos que pasar el día de las tres juntas a gastos pagados (ella) no parecía que fuera una mala idea.

Las tres (mi hermana pequeña, Yrene y yo) hemos estado juntas desde los últimos años de colgeio y nunca nos hemos separado. Quizás algunas temporadas hemos estado un poco más distanciadas pero nunca hemos perdido el contacto hasta el punto de no saber qué hace cada una con su vida. A mí al principio se me hacía rara esta situación porque me acostumbré a estar con ellas casi las 24 horas del día de lunes a domingo, pero al final tuve que aprender que cada una tiene su vida y tiene que organizarla a su manera. Lo de bajar a comer pipas al banco "de abajo" toda la vida no suena mal del todo, pero no podemos negar que el plan tiene muchas lagunas.

El caso es que el día de su cumpleaños le dimos a Yrene una tarjeta que valía por un día con las Pans (que somos mis hermanas y yo) y unas semanas después nos la llevamos a desayunar a primera hora a un VIPs. Después del desayuno pusimos rumbo a un spa urbano donde nos esperaba un circuito de una hora y media (que al final fue un poquito más) y un masaje de 25 minutos. Decir que nos gustó es quedarse muy corto. Os dejo una foto un poco más abajo para que os hagais una idea porque no sé muy bien cómo describirlo. El agua estaba templadita por lo que no daba ningún reparo meterte dentro. Tiene un minicircuito para el pediluvio, camas-jacuzzi, chorros, cascadas, jacuzzi, una sauna, un baño turco, cuatro duchas puñeteras pero que te dejan aromatizada y como nueva, y por último para relajarte una sala con camas de agua donde se está de lujo, en silencio, con muy poca luz y luces en el techo a modo de estrellas. Para mi gusto lo único que le faltó al spa fue un zumo de frutas.


Después de la paliza del spa cogimos nuestras cosas y nos fuimos a comer a una pizzeria. Comimos e hicimos un rato de sobremesa. Nuestra intención era haber alargado un poco más la jornada, pero cuando llegó la hora de improvisar nos encontramos con que todo estaba cerrado (era domingo) y que hacía frío y estaba empezando a llover. Fuimos a mi casa un rato, pero no tardaron mucho en marcharse al final.

Ahora que ya ha pasado estoy segura de una cosa: esto hay que hacerlo más a menudo...

4 comentarios:

Carlos dijo...

Espero que en el post puedan comentar chicos ;)

En las grandes ciudades muchas veces perdemos de vista la importancia que tiene el reunirse con sus amigos/familia. Siempre decimos que es la vida que nos separa pero es una decisión nuestra en el fondo, ¿no?

Carlos

Narayani dijo...

Claro, claro. Puede comentar todo el mundo :-) Faltaría más...

La verdad es que tienes razón. La mayoría de veces no estamos tan ocupados como queremos aparentar, sólo es que nos vamos acomodando y cada vez nos cuesta más movernos :-)

Besos

Anónimo dijo...

A mi me encanto el spa y sobretodo los estupendo de pasar un dia de chicas, hay que buscar fecha para otro dia y repetir....

Un beso, Sandri

Anónimo dijo...

A mi tb me encantó el Spa.
Además, Sandrita y yo nos lo pasamos fenomenal.
Sandra a costa de la chica del gorro roto y yo gracias al albornoz despeluchao de Fanita.jijiji
Todavía me troncho de risa cuando lo pienso!! jajajaja