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jueves, 12 de mayo de 2011

Por las mañanas no me cae bien casi nadie

Sí, lo reconozco. Por las mañanas soy poco sociable. De hecho soy muy poco sociable. No me gusta hablar ni que me hablen, incluso me molesta que la gente hable a mi alrededor si su tono de voz supera ciertos decibelios.

Llevo tiempo queriendo hablar de las personas que me encuentro todos los días en el autobús camino del trabajo. Mi ruta es… Bueno, da igual cuál sea. Termina en Plaza Castilla. Antes, cuando subía en mi parada había una chica de unos 30 años con dos niños pequeños. Uno un poco más que otro. Los dos preciosos y súper simpáticos. Siempre se bajaban en la parada más cercana al cole al que yo fui de pequeña. El otro día les vi desde el autobús que iban caminando. Una buena opción también para los días de buen tiempo. Estos pequeños y su cuidadora son los únicos que me sacan una sonrisa por la mañana (y no siempre)

En mi misma parada suelo coincidir con un chico delgado, con traje y con un cigarro en la mano. Siempre con un cigarro en la mano. Normalmente le dejo entrar delante para controlar donde se sienta y sentarme un poco alejada de él porque huele mucho a tabaco. Muchísimo, de hecho.

En la parada siguiente sube una niña con síndrome de down. Siempre con la misma mochila y con unos auriculares muy grandes. Se sienta abrazando la mochila y llega a Plaza Castilla sin cruzar una palabra con la chica que va con ella. Una chica con cara de pocos amigos, por cierto. Siempre me he preguntado qué escucha esta niña en sus auriculares y ayer por fin llegaron hasta mí un par de notas… La BSO de Patito Feo.

Una o dos paradas después (dependiendo del día van a una parada o a otra) suben un niño de unos 10 años y su madre. El niño se llama Ale y es muy guapo (rubio con los ojos muy azules) y su madre se llama Mama (por lo que me ha parecido entenderle a él, claro) Me encanta la relación que tienen. La madre siempre le da conversación y él está encantado de que así sea. Si tiene algún examen repasa con él el temario (dominamos ya los gentilicios y las provincias que es una maravilla). Sin embargo me ponen un estado de nervios que pocas personas consiguen provocar en mí. Tienen un tono de voz altísimo y la voz muy chillona. Y si por algún casual él se sienta y ella se queda de pie a varios metros de distancia con un montón de gente entre medias siguen hablando como si nada. Imaginaos…

Por último, en ese misma parada, hay un chico que me llama mucho la atención. Es joven. Moreno con el pelo muy muy negro. Siempre va trajeado aunque hoy me he dado cuenta de que no es más que un disfraz de los que usamos todos a diario. Pero no es eso lo que llama mi atención. No. Se trata de su barba o sus patillas (aún no sé muy bien cómo llamarlo) El caso es que se deja crecer la barba por toda la cara y cuello y se afeita el bigote y la parte inferior del labio y recto hasta el cuello. Algo parecido a lo que lleva Lobezno. Es decir, queda algo muy llamativo y a mi entender muy ridículo. No me entra en la cabeza que un chico joven quiera llevar esa barba. Simplemente no lo entiendo.

Pero ahí no acaba la cosa. Cuando llego a Plaza Castilla muchas veces cojo otro autobús para llegar hasta el trabajo y ¿sabéis quién está allí? Sí, efectivamente. Ale, Mama y la que creo que es su hermana. Todos los días. Hablando a gritos.

En resumen. Por las mañanas soy poco sociable.

7 comentarios:

Jose dijo...

Jajajajaja, ¡¡¡¡has descrito mi barba!!!! Y_Y (o al menos una muy parecida).

Me ha encantado este comentario tuyo, me he sentido muy identificado, los usuarios de la línea de autobús terminan por ser esos extrañoconocidos de los que te imaginas todo tipo de historias ;-).

Narayani dijo...

Noooooooooo!!! Ya sabes lo que pienso de esa barba así que es inútil echarme para atrás en mi comentario, jajaja.

La verdad es que sí, que termina siendo una pequeña familia para ti también. Aunque luego no los soporte en el autobus, jeje.

Besos

Carlos dijo...

JEje, a mi también me pasa, tengo mi familia del autobús. Cuando falta alguien hasta diría que le echo de menos...

Carlos

Narayani dijo...

Comentarios perdidos 1

Jose
Jajajajaja, ¡¡¡¡has descrito mi barba!!!! Y_Y (o al menos una muy parecida).

Me ha encantado este comentario tuyo, me he sentido muy identificado, los usuarios de la línea de autobús terminan por ser esos extrañoconocidos de los que te imaginas todo tipo de historias ;-).



Publicado por Jose para PASABA POR AQUÍ a las 12 de mayo de 2011 17:52

Narayani dijo...

Comentarios perdidos 2

Noooooooooo!!! Ya sabes lo que pienso de esa barba así que es inútil echarme para atrás en mi comentario, jajaja.

La verdad es que sí, que termina siendo una pequeña familia para ti también. Aunque luego no los soporte en el autobus, jeje.

Besos

Narayani dijo...

Comentarios perdidos 3

Carlos
JEje, a mi también me pasa, tengo mi familia del autobús. Cuando falta alguien hasta diría que le echo de menos...

Carlos



Publicado por Carlos para PASABA POR AQUÍ a las 12 de mayo de 2011 20:38

Carlos dijo...

Jo, me he quedado rallado. Juré haber puesto mi comentario y luego haber visto como no estaba ... pensé que me estaba volviendo loco (más todavía).

Menos mal que los has recuperado (¿ves como no se te pueden dejar a mano muchos botones?)

Carlos