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lunes, 16 de abril de 2012

Reír por no llorar

No vamos a negarlo, hay veces que nos da por reír cuando lo que queremos hacer realmente es llorar o... morirnos directamente. ¿Por qué? ¿Qué tiene de gracioso estar abierta de piernas en el suelo, estirándote al máximo tratando de llegar a la punta de las zapatillas mientras tus compañeras de clase sudan la gota gorda por hacer lo propio? Pues no sé qué es lo que tiene de gracioso, pero yo reír me he reído de lo lindo mientras sufría dolores en sitios que ignoraba que tenía. Y claro, la cosa no parece muy grave cuando sólo te pasa a ti, pero cuando oyes suspiros, quejidos y risitas por toda la clase y te das cuenta de que estáis todas igual lo ves de otra manera: somos todas unas pavas. Ya está ya lo he dicho. La elasticidad media de mi clase de aerobic es igual a cero, y eso, quieras o no, hace gracia.

Hoy no ha venido nuestra profesora de siempre y la sustituta nos ha dado una paliza increíble. Y no es la primera vez que nos pasa, no. Hace un par de meses pasó algo parecido con otra profesora sustituta que a priori parecía una mosquita muerta (¡¡la madre que la parió!!) y nos dejó que no sabíamos ni dónde teníamos el pie derecho (y por ende tampoco el izquierdo)

Pues eso, que hoy cuando estaba tirada en el suelo haciendo los estiramientos y deseando que viniera alguien a darme un tiro y acabara con mi vida, no he podido hacer otra cosa que reír, e igual que yo estaban el resto de mis compañeras. A eso llamo yo reír por no llorar.

5 comentarios:

MEN dijo...

Me estoy imaginando la escena jajaja. Ahora seguro que te ries pero en su momento... ni puñetera gracia. Hay demasiadas veces que pasa eso de reir por no llorar, es cuando la impotencia a la pregunta de que hacer? no tiene respuesta. Pero no te preocupes no seras la ultima ni la unica a quien le pase.
Por cierto esa profe tampoco sabia muy bien donde tenia su mano izquierda a si que ya estais empates.
Que te sea leve corazon. Un bessito

Narayani dijo...

Menos mal que la profesora era una sustituta porque dos clases seguidas con ella habrían acabado conmigo (y con la mitad de mi clase)
La primera parte de la clase hicimos algo de baile y se nos pasó volando pero la última parte fue algo así como una tortura y cada minutos qu pasaba parecía una eternidad...

Un besito guapa.

mientrasleo dijo...

Pufff que recuerdos me has traído, que salía diciendo eso de "pero si tengo la elasticidad de una tabla de planchar para qué me tortura esta señora"
Aunque reconozco que ahora me río... pero poco
Besos

Anónimo dijo...

Yo también sé qué se siente!!! Cuando estiramos en aerobic me encantaría tener la capa de invisibilidad de Harry Potter puesta porque me muero de la vergüenza cuando veo a señoras de cincuentaytodos espatarrarse mejor que yo!!
Al principio también me daba por reir porque había una igual que yo y nos mirábamos en plan de "mira, otra que está hecha de madera" pero ahora que me he cambiado de hora no tengo nignún cómplice con quien cambiar las risitas.

Besitos!
Anita

Anónimo dijo...

Yo también sé qué se siente!!! Cuando estiramos en aerobic me encantaría tener la capa de invisibilidad de Harry Potter puesta porque me muero de la vergüenza cuando veo a señoras de cincuentaytodos espatarrarse mejor que yo!!
Al principio también me daba por reir porque había una igual que yo y nos mirábamos en plan de "mira, otra que está hecha de madera" pero ahora que me he cambiado de hora no tengo nignún cómplice con quien cambiar las risitas.

Besitos!
Anita