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jueves, 6 de septiembre de 2012

No creo que en el destino ¿o sí?

Me niego a pensar que tenemos todo escrito en esta vida y que las decisiones que tomamos las tomamos porque está escrito que las tomemos. Sin embargo hay veces que no puedo evitar pensar 
 
-Esto ha sido cosa del destino 
 
No sé, igual es como cuando digo:  
 
-¡Dios mío! 
 
Que no es más que una expresión aunque realmente no crea en ella. No creo en Dios y por lo tanto que yo diga "¡Dios mío!" no es más que una expresión sin más significado. Sin embargo (el segundo sin embargo en poco más de tres líneas) no estoy segura de que sea lo mismo que con el destino. Creo que me estoy liando. 
 
Hoy he bajado en la hora del descanso a la calle. Mi primera idea era la de bajar al parque a leer al sol sentada en un banco como llevo haciendo toda la semana, pero en el último momento me he dicho que también podía subir andando a Colombia para mirar una tienda de decoración y al final es lo que he hecho. He dejado el libro en el trabajo y me he ido. Cuando ya volvía al trabajo después de mi paseo me  he encontrado con un chico joven, de mi edad más o menos (tengo 31), quizás un poco más joven, que me ha parado para preguntarme si podía comprar un litro de leche para su hijo en la farmacia. La leche de continuación es cara y no ha encontrado a nadie que se la comprara.  
 
¿Cómo podía negarme si estoy viendo crecer a mi sobrino día a día y la leche era para un niño dos meses más pequeño que él? Así pues hemos bajado juntos la calle hasta llegar a la farmacia sólo para ver que estaba cerrada. Ya estábamos en mi barrio y le he propuesto ir a la que conozco yo pero, aunque estaba abierta, no tenían la leche. En la tercera farmacia por fin la hemos encontrado; él la ha cogido y yo la he pagado. 
 
El hijo de este chico tomará leche durante una semana gracias a mí, pero ¿qué pasará la semana que viene? ¿Y la siguiente? Me alegro de haber podido ayudarle pero me jode no poder ofrecerle más que lo que ha costado la leche. A él, a su mujer y a su hijo. A mí ahora mismo me va bien, tengo un trabajo, me acabo de comprar una casa (de la EMVS) y un coche (de segunda mano) y por ahora puedo hacer frente a los pagos, pero sé que en el caso de quedarme sin nada no tendría que recurrir a pedir en la calle. ¿Qué situación estamos viviendo en España si una pareja de 30 años tiene que pedir dinero en la calle? Yo sé que tendría la ayuda de mi familia y de varios amigos y yo me pregunto, ¿este chico o su novia no tienen unos padres que cuiden de ellos, unos hermanos que les ayuden de alguna manera o unos amigos que le compren leche a su hijo? No sé, cada persona es un mundo y cada mundo tiene su historia, pero a mí, que estoy siempre rodeada de mi familia y de amigos (de los pocos y buenos, ya sabéis) me cuesta trabajo creer que alguien pueda llegar a estar tan solo.  
 
Y ahora me pregunto:  
 
-¿Ha sido esto cosa del destino?  
 
Pues no lo sé. Nunca lo sabré. El parque al que bajo a leer cuando hace bueno está en la misma calle en la que me ha parado el chico pero un poco más abajo así que es posible que hubiera pasado por allí en algún momento. O no.  
 
Ya no sé si creo en el destino o no, pero lo que sí sé es que hay momentos en los que pienso que esta vida es una mierda. Espero que ahora el destino me tenga preparado algo que me haga cambiar de idea.

5 comentarios:

Margari dijo...

Es que se está viviendo una situación... Desesperada y desesperante... Porque a situaciones como ésta no deberíamos llegar pero hemos llegado. Y no parece que vaya a cambiar ni a corto ni a largo plazo. En fin, esperemos que el destino ponga la semana que viene a otra buena persona en el camino de ese hombre.
Besotes!!!

Lady Boheme dijo...

Es una lástima la situación en la que estamos, que haya gente que tenga mendigar leche para sus hijos... Y pienso lo mismo que tú, que si no tendrán a nadie, y qué triste... Porque yo tampoco tendría que recurrir a pedir en la calle en caso de perder el trabajo, pero bueno, no sabemos cómo es la situación de cada uno.

El problema de este chico, es que aunque tú hayas podido ayudarle, habrá gente que le haya dicho que no porque, aunque no tengan que mendigar para comer, cualquier gasto extra puede suponer un problema. Al final, estamos todos más o menos igual, y lo único, los de siempre, que se engordan los bolsillo a nuestra costa.

Yo no pienso que esta vida sea una mierda, más bien que tenemos unos políticos que no nos merecemos, en el peor de los sentidos.

¡Un beso fuerte!

PD. Debemos trabajar muy cerca ;)

Narayani dijo...

Pues sí chicas, la situación no es nada buena y cada vez va a peor. No sabéis la lástima que me dio el chico que a pesar de todo sonreía cada poco... en fin, que espero que salga pronto de esa situación.

Lady Boheme, yo trabajo en Cuzco, la calle Alberto Alcocer.

Besos!!

Lady Boheme dijo...

Relativamente cerca, yo trabajo al lado del Bernabéu ;)

40añera dijo...

La situación que vivimos yo no creo que sea cosa del destino sino de una crisis provocada por una panda de ineptos que han hecho a los ricos mas ricos y a muchísimos pobres
Besotes