¿Qué buscas?

lunes, 16 de diciembre de 2013

Chile - besos

Me gusta mucho la costumbre de dar un único beso a modo de saludo como hacen en Chile. Los primeros días aquí siempre me dejaban colgando en el segundo pero me acostumbré bastante rápido y ahora ya siempre saludo de la misma manera... siempre que sean chilenos, claro.
 
Lo bueno que tiene dar un solo beso es que se distingue perfectamente cuando estás saludando a un conocido y cuando a un amigo. En el primero de los casos sueltas el beso y a otra cosa mariposa, pero cuando es un amigo, alguien de confianza, en definitiva, alguien a quien tienes cariño, le das un beso y después un abracito. Es mucho más bonito que los dos besos que damos en España. Para mí por lo menos es así. De hecho antes de venir a Chile me acostumbré a dar un único beso. A mis amigas les llevaba a los demonios pero para mí darles dos besos me resultaba bastante impersonal (aunque entiendo que es la costumbre en España)
 
El problema viene cuando te encuentras con españoles y es que a veces, cuando estamos "en familia", las costumbres vuelven a nosotros sin que nos demos cuenta y es entonces cuando uno suelta un solo beso y el otro va buscando el segundo. Se generan más situaciones "embarazosas" con el tema de los besos entre españoles que entre españoles y chilenos.
 
En la parte opuesta están los besos de porque sí y con esos no puedo. Es tan fácil dar un único beso que la gente muchas veces lo regala como si nada y eso tampoco me parece. Todos los días lo veo mientras espero el ascensor en el trabajo, un montón de gente arremolinada esperando a que llegue para poder subir y según van llegando más personas localizan a las caras conocidas, se acercan a ellas, les sueltan el beso y no hablan de nada. No sé vosotros, pero yo lo veo una situación de lo más incómoda. Si tienes confianza para darle un beso de buenos días también la tienes que tener para preguntar qué tal estás o si me apuras para comentar el tiempo, ¿no? Pues no. Aquí he visto grupos de hasta cinco y seis personas chocando entre ellos para darse el beso de buenos días y no hablar en todo el tiempo restante. Diría que ni siquiera se miran los unos a los otros.
 
Lo mejor, para simplificar las cosas, es que te digan cómo hacerlo, como en un bar español al que he ido un par de veces donde está bien claro:

 
Sí, la que hace la foto es una servidora :)

3 comentarios:

Margari dijo...

Reconozco que para los besos soy una antipática... Esto de saludar con dos besos nunca me ha gustado. Soy de un hola, ¿cómo estás? Pero lo de los besos siempre lo he llevado fatal...
Eso sí, si algún día voy a Chile, me doy por enterada de que solo es uno.
Besotes!!!

Maica dijo...

Yo también he pensado muchas veces sobre la frialdad de los besos que se dan por costumbre, algunos lanzados al vacío no encuentran respuesta, uno como los americanos, dos como los españoles, tres como los franceses incluso creo que los rusos también los extienden a tres. Lo más incómodo para mí obviando el número es la frialdad del saludo que se hace por costumbre sin más, en muchas ocasiones maldita la gracia que me hace acercar mi cara a la cara de según qué hombres o mujeres simplemente por una cuestión de costumbre, yo estaría encantada dando la mano a los desconocidos y dejar la cercanía expresada y extendida según me nace para los realmente próximos en afectos.

Narayani dijo...

Vaya, veo que coincidimos todas :) Me ha gustado tu frase, Maica, "algunos lanzados al vacío no encuentran respuesta"

Besos a las dos y gracias por pasaros por aquí.