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martes, 24 de julio de 2012

¿A qué huele?

Hay olores que nos acompañarán siempre. Olores que por mucho tiempo que pase recordamos.

Una vez leí, no me acuerdo muy bien dónde, que la memoria olfativa es la más fiable que tenemos y creo que puede ser verdad porque hay veces que he olido a mi profesora de guardería, a la madre de Patricia, mi amiga de la infancia con la que hace años que no tengo trato, o la loción de afeitado y la colonia de mi abuelo que hace muchos años que murió. Han pasado años y de pronto están ahí. Aparecen de golpe y se marchan de una manera igual de violenta, pero aún así queda ese momento en que nos hemos trasladado a otro lugar y a otro momento.

Luego hay olores que están ahí de manera permanente y cuando los olemos nos ayudan a saber dónde y con quién estamos:

En el coche de un amigo. En una tienda de ropa. En casa de tu hermana. Edimburgo. Edimburgo huele de manera especial también. Hay quien dice que no huele bien pero a mí me gusta ese olor. A mí me huele a paté, pero realmente sé que lo que huele son las fábricas de cerveza que impregnan el lugar. El cercanías. Los que viajéis en tren sabréis a lo que me refiero, seguro. También es un olor que no gusta a todo el mundo, pero yo lo relaciono con ir a casa así que cuando lo huelo empiezo a relajarme. El olor me inunda de tranquilidad. La gasolina y los eddings. También me gusta su olor (y os sorprendería la cantidad de gente que coincide conmigo.) Iker. Me encanta el olor de mi sobrino cuando le beso la cabeza. Huele a bebé y es un olor maravilloso. También cuando le saco de la bañera y huele a jabón. Ese jabón no huele igual en mí que en él. No. Él lo mejora con su propio perfume. Ains, que me pongo a hablar de Iker y no veo fin. El cordero asado en casa huele a Navidad, aunque sea el mes de mayo. El perfume de un ex huele a recuerdos y a pesar de que hayan pasado años te das la vuelta para mirar a quien lo lleva.  Las cafeterías Starbucks. No voy mucho, pero en cuanto entro en una sé perfectamente dónde estoy.

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El tren no lo cojo muy a menudo, pero de vez en cuando sí que viajo en este medio de transporte;  las últimas veces que lo he hecho he pensado nada más entrar: tengo que hablar de este olor en mi blog. Pues bien, ya lo he hecho. Quizás no sea un gran post, pero quería compartirlo con vosotros.

 Y a vosotros, ¿qué olores os gustan? ¿Cuáles os trasportan a otros lugares?

6 comentarios:

Margari dijo...

Pues sí. A mí también me ha pasado eso de recibir un olor de repente y llenarme la cabeza de recuerdos. Me pasa sobre todo con la casa de mis abuelos,que tenía un olor muy especial. Y a veces se me viene de repente ese olor y recuerdo totalmente a mis abuelos.
Un olor favorito? El de la playa... Me encanta, tanto en verano como en invierno..
Besotes!!!

Narayani dijo...

Es verdad, la playa huele genial! Un gran olor también!! :-)

Otro olor que he recordado precisamente hoy, después de publicar el post, es el del alquitrán. Cuando era pequeña viví la creación de la M-30 muy de cerca y ese olor me recuerda a la infancia también. Me gusta mucho... Creo que soy rara en cuestión de olores, jeje.

Besos!

Anónimo dijo...

A mi tambien hay muchos olores que me gustan y me transportan como: el olor de Bueu, el cesped recien cortado, la crema solar(me transporta a la playa), el olor a tierra mojada, el perfume de CH (me recuerda a mis pricipios con Javi),los esmaltes de uñas...y por supuesto el olor de Iker
Me ha gustado mucho el post...

Besitos,

Sandri

Narayani dijo...

Me alegro de que te haya gustado Sandrilla. El olor de Bueu hace mucho que no lo huelo pero lo recuerdo. También el de la lonja y el de la churrería donde comprábamos los churros por la tarde... Qué tiempos!

Besillos!

Anónimo dijo...

Coincido contigo en el olor de Edimburgo (con su caracteristico olor a paté!! jeje) y en la crema de afeitar del abuelo, y en Iker...
Sabes qué otro olor se quedó grabado en mi nariz?? El de Conrado (mi profe de la piscina cuando era peque). No me acuerdo de cómo era él, pero cuando huelo la colonia, me viene su nombre a la cabeza. Pero... cuántos años tenía yo?? 7??

mmchuiks
Anita

Carlos dijo...

Cuanta razón tienes! Yo tenía pensado algún día postear algo así (Cuando tenga blog de nuevo), ya que el olfato me parece el sentido que más recuerdos mantiene a lo largo de los años :)