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martes, 14 de mayo de 2013

Chile - en el supermercado

Vivir en Santiago de Chile significa hacer cola para todo: entrar al autobús, entrar al metro, ir al supermercado… “¡Mira ésta! ¡Pues como en España!” pensaréis muchos. Pero no, de eso nada. Aquí es exagerado. Ir a comprar un litro de leche a casi cualquier hora significa estar de 5 a 10 minutos esperando en la cola. Digamos que aquí llevan otro ritmo (en España un@ cajer@ a esa velocidad duraría un día en su puesto de trabajo) De todos modos creo que eso no es lo que más rabia me da de ir a hacer la compra, sino las bolsas de plástico.
 
Para empezar  hay gente al final de la cinta que empieza a meter tus cosas en bolsas a cambio de una propina. Por lo que me han contado esta gente no tiene sueldo pero trabajan para el súper (con su chaleco identificativo y todo) y sólo ganan lo que los clientes le dan por embolsar los productos. Habrá de todo, digo yo, pero yo me he encontrado con más gente borde que amable, que te mira con mala cara cuando le dices que no quieres bolsa porque sólo llevas un par de cosas que puedes meter en la mochila (es más cómodo llevarlo en la mochila que en la mano y además no se gastan tantas bolsas) o en la mano. La verdad es que es algo que me llama la atención porque la gente en Chile es encantadora pero en el super… No sé, es como que se transforman.
 
Quizás sea por la costumbre, pero yo en España no usaba casi bolsas y ahora me molesta que me den tantas. Es exagerado. Y esa es otra cosa que me molesta mucho de ir al supermercado, y es que si no controlas la cantidad de bolsas que usan para guardar tus productos puedes llegar a casa con más bolsas que productos.
 
Y no es coña.
 
Te meten una botella de detergente en ¡dos bolsas! porque es “muy pesada”, un paquete de pan de molde y unas galletas (por poner un ejemplo) en otra bolsa y unas salchichas y un zumo en otra bolsa. Os juro que no miento y que es algo que pasa en todos los supermercados. A mí me lleva a los demonios.
 
Yo lo siento mucho pero no me gusta dar propina. Creo que es algo que das porque quieres no porque te obliguen. Yo prefiero llevar mi propia bolsa como en España y hacer todo el trabajo yo sola a tener gente que lo haga por mí. Cuando es una compra grande puedes agradecerlo, pero ¿y si compras sólo un litro de leche? ¿Doy alrededor de 15 céntimos por 1 euro que me gaste en leche? Si vas todos los días a por una sola cosa te dejas al final de la semana un dinero en embolsado. Por eso muchas veces voy con mi mochila que, a parte de ir más cómoda y ahorrar en bolsas, también ahorro unas moneditas. Habrá quien diga que soy una tacaña, pero me da igual. Además es algo que me molesta más allá del dinero. No sé si me entendéis, es más por el hecho de que te lo impongan que el hecho de pagarlo…
 
 
 
Estas bolsas las he conseguido en una semana. No se ven bien pero ya os digo que son bastantes y eso que he pedido muchas veces que no me dieran tantas...
 
 
Otro día contaré lo del transporte público que es para morirse. Baste decir que durante dos semanas anduve casi una hora de ida y otra de vuelta para ir al trabajo desde el albergue para no tener que entrar al metro en hora punta.

15 comentarios:

Isabel Macías dijo...

Con lo de las propinas obligadas me siento igual que tú. Cuando sea viejecita a lo mejor quiero que me envuelvan la compra, pero de momento prefiero hacerlo por mí misma, y a mi manera, que sé como llevar la compra y cómo repartir el peso en las bolsas.

Un saludo.

Jose dijo...

Jaja, como chocan estas cosas. Seguro que cuando ellos vengan aquí se quejarán de no tener suficientes bolsas. Pero estoy contigo, es una salvajada la cantidad que te dan (al menos eso parece en la bolsa). Hoy me he puesto al día con tus crónicas y me han parecido muy entretenidas. Besos

Jose dijo...

Quería decir que eso parece en la foto. Fíjate, hasta a mí me sobran bolsas en el texto ;)

Narayani dijo...

Qué bien Jose, me alegro de que te hayan gustado :-) Es una barbaridad, de verdad, exagerado.

Isabel, creo que no te había visto por aquí nunca asi que bienvenida! :-) Es que es terrible, además es lo que dices tú, tú te repartes el peso como prefieres.

Besos a los dos!

Narayani dijo...

Jajajaja, Jose, ya me había dado cuenta, pero sí, sobran bolsas...

Muas!

diariodeunaescritoranovata dijo...

Jajaja,madre mía, me recuerdas a Matt el Viajero, de los Fraggel... Vaya aventura te estás marcando, chata ;)
A mí lo de la propina me pasa igual, creo que es algo que se da porque el servicio ha sido especialmente bueno, pero no por que sí. En fin, son costumbres y ya está... En EE.UU. hay que dejar un porcentaje de la cuenta como propina sí o sí...
Por otro lado, lo de las bosas es una chufa, que encima son contaminantes... ¿No sería mejor ahorrar en bolsas y no generar tanto desperdicio?

Que cosas...

Dresde dijo...

En Canadá el tema bolsas se divide entre los supermercados que te las cobran y las tiendas que te las dan como si fuesen aire.

Pero yo entiendo tu frutración. En el Mercado Maravillas de Madrid fue absilutamente imposible convencer a los tenderos de que llevábamos nuestras bolsas de tela y no queríamos las de plástico. Sólo el frutero al que íbamos todos los días nos hacía caso, todos los demás nos miraban raro. Un día incluso me entrevistó una tele japonesa porque me vieron con las bolsas de tela xD

Narayani dijo...

Vicky, yo llevo fatal lo de las propinas, de verdad. Entiendo que es el único sueldo que se llevan a casa, pero ¿por qué tengo que pagárselo yo?

Dresde, ¿te entrevistaron en serio por eso? jajaja, me parto :) Oye, sigo tu blog mjy de cerca pero no sé por qué no siempre me deja comentar, pero que sepas que estoy ahí, ¿eh? :-)

Besos a los dos!

la emperatriz de lavapiés dijo...

Será una cuestión cultural, pero yo coincido en que las propinas no son una olbigación. Ahora me parece raro que antes en el cine tuvieras que pagar al acomodador por un buen sitio. En cuanto a las bolsas, entiendo que te parezca absurdo: aquí empezamos a acostumbrarnos a llevar carrito, nuestras bolsas e incluso escanear los artículos nosotros :/

Isabel Macías dijo...

Hola,

Es la primera vez que me ves por aquí, porque hace muy poquito que conocí tu blog y desde entoncees te sigo. Es más, soy tu última seguidora, la número 53. :-)

Un saludo.

Narayani dijo...

Emperatriz, es verdad, nos hemos acostumbrado a hacer las cosas nosotros solos...

Isabel, el caso es que me hice seguidora de tu blog pero no te puse en el blogroll de mi blog de reseñas y no te tenía la pista cogida. Ahora ya sí estás :-)

Besos!!

Margari dijo...

Con lo de las propinas me pasa lo mismo. Creo que tiene que ser algo voluntario. Y lo de las bolsas... No se preocupan mucho por ahí de la contaminación... Qué pasada con las bolsas...
Besotes!!!

Anónimo dijo...

Cóselas y hazte un chubasquero por si te pilla alguna tormenta de verano. Ya que las tienes...

Mmmmmuuaaa!!!
Yre.

Anónimo dijo...

Y sino, guardalas para cuando vuelvas a españa y tendras para tooooda la vida! Jeje .. Asi aqui te ahorraras un dinerillo 😜 mmchikss

Anónimo dijo...

A mi lo de las bolsas también me chocó mucho! Yo como las tengo "controladas " es con una compra grande con carrito en el super y utilizando las inevitables como bolsas de basura: -p
Me encanta tu blog! Un abrazo ( soy Montserrat, como el supermercado :-D